El japones conquisto la India pero al coste de perder toda China y Manchuria, luego contraatacó, destruyendo completamente al chino e invadiendo Siberia, mientras el aleman se empantanaba delante de Rusia y los bombarderos estrategicos le hacian pupa, pero rompió en Egipto y conquistó toda África. En ese punto se dejó la partida por falta de tiempo.